martes, 2 de febrero de 2016

LAODICEA, LA IGLESIA APOSTATA QUE HA DE SER VOMITADA POR EL SEÑOR

LAODICEA, LA IGLESIA APOSTATA QUE HA DE SER VOMITADA POR EL SEÑOR

Apoc 3: 14 -17 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.  En el contexto de apostasía que nos toca vivir en estos tiempos finales, sería muy conveniente preguntarse en qué radica la tibieza de la iglesia apostata de Laodicea, qué tan repugnante es a los ojos de Dios, que incluso El Señor les advierte de que ellos no le pertenecen a Él. Porque cuando les dice "por cuanto eres tibio te vomitare de mi boca", realmente les está diciendo ustedes son un cuerpo extraño dentro mi cuerpo que es la iglesia, y si no se arrepienten un día tendrán que escuchar las palabras más terribles: "APARTAOS DE MI HACEDORES DE INIQUIDAD PORQUE NUNCA OS CONOCÍ". Si hay algo que está claro, es que El Señor les está hablando a personas no regeneradas que han caído bajo un espíritu de engaño, que creen ser lo que no son. Porque nunca El Señor vomitaría o condenaría a una de sus ovejas por poco espiritual que ésta sea, porque esto estaría en abierta contradicción con aquella promesa del Señor de Juan 10: 27 –30: Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos. Y además con un montón de pasajes que claramente enseñan que la salvación no se pierde. Pero retomando la pregunta, ¿en qué consiste la tibieza de Laodicea, qué tan grave es a los ojos de Dios? Y la respuesta es, en su relativismo moral y doctrinal, cuando El Señor habla de esta iglesia, está describiendo proféticamente a una iglesia infectada de postmodernidad. Y uno de los rasgos de esta cultura postmodernista, es que en aras de la tolerancia, es absolutamente intolerante con aquellos que quieren sostener principios fundamentales. Por un lado proclaman ser tolerantes con los homosexuales, pero por otro lado, a los que quieran hablar de este pecado desde una perspectiva bíblica se los amenaza con leyes “antidiscriminatorias”, que por ejemplo en USA (esto está en etapa muy avanzada) y bajo la carátula de ley de crímenes de odio se contempla hasta 30 años de prisión, para aquellos que se atrevan a señalar esto como pecado. Una iglesia infectada de postmodernidad es una iglesia que sostiene aquel falso dilema, EL AMOR Y LA UNIDAD, O LA DOCTRINA Y LA VERDAD. O EN OTRA PALABRAS, según estos falaces “EL AMOR UNE Y LA DOCTRINA DIVIDE. Una iglesia infectada de postmodernidad, es una iglesia en donde las principios los establece el hombre y no Dios. Es por esto que un apostata como Rick Warren diga con toda impunidad que no es aconsejable enseñar doctrina dentro de la iglesia, y hasta se permita contratar a líderes de la nueva era para preparar a los líderes de la iglesia de Sadelbat. A gran parte de los que profesan ser cristianos hoy en día, les resulta inaceptable el que alguien esté determinado a sostener principios fundamentales. Pero este tipo de cristianismo tampoco hubiera podido entender la dura actitud de los apóstoles, hacia quienes enseñaban una doctrina diferente. Se hubieran indignado con el apóstol Pablo que entregó a satanás a quienes enseñaban que la resurrección ya se había efectuado. Hubieran repudiado el que Pablo declarara maldito a los que perturbaban a los gálatas, enseñando una salvación de fe más obras. A esta cultura postmoderna le encanta tildar de fanático y sectario a todo aquel que enarbola absolutos morales y doctrinales. Y este rasgo postmodernista, también se ha metido en la iglesia y para tal fin, el enemigo ha logrado torcer la interpretación de aquel mandamiento del Señor, “no juzgaseis para que no seas juzgados”. Y la errónea interpretación de este mandato, garantiza total impunidad a los falsos maestros que asolan la cristiandad en estos días finales. Cuando la escritura nos advierte que la venida del Señor estaría precedida por una gran apostasía, también nos advierte que la principal característica de esta apostasía sería la auto exaltación del hombre. Y este precisamente es el espíritu que impera en Laodicea, que proféticamente y como ya dijimos es la iglesia apostata. Y Laodicea es una iglesia que tiene un espíritu de réplica para con Dios. Por eso El Señor les recuerda: "tú dices yo soy rico y me he enriquecido y de nada tengo necesidad". Por esta declaración es obvio que Laodicea, había abandonado la palabra de Dios para reemplazarla por doctrinas de demonios. Y es exactamente lo que está sucediendo actualmente. El Señor ha dicho que viene juicio sobre este mundo. Que la maldad iría en aumento con un escenario similar a los días de Noé, pero Laodicea dice: no, nosotros no podemos guiarnos por esa escatología del desastre ¡eso es no tener visión!! ¡¡Somos cristianos y estamos para impactar a la sociedad!! ¡¡Sólo tenemos que visualizar el mundo entero y sus gobiernos a los pies de Cristo y decretarlo!! El Señor dice: todo el que quiera ser mi discípulo tome su cruz y niéguese a sí mismo. O lo que es lo mismo renuncia a tus sueños. Pero la réplica de Laodicea es: sueña, sueña, sueña y alcanza tus sueños. El Señor dice: no os hagáis tesoros en la tierra, sino aseos tesoros en los cielos. Pero la réplica de Laodicea es: no, Jesús nunca pudo haber querido decir eso, porque Dios quiere que todos sus hijos sean ricos. El Señor dice: mi reino no es de este mundo, pero la réplica de Laodicea es: no, la iglesia va a conquistar y gobernar cristianamente el mundo. Y lo que realmente están haciendo con esto es codiciar los reinos que El Señor rechazo en la tentación del desierto. Y todas estas proclamas, no son más que una repugnante manifestación de la auto exaltación humana que es característica de una iglesia que ha rechazado la palabra de Dios. Y finalmente uno de los textos más duros del nuevo testamento 2 Tesal 2:8 -12 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. Creo que todos aquellos que a pesar de ser confrontados por la verdad, insisten en aferrarse a la falsa noción de que los cristianos van a conquistar y gobernar el mundo; son los que han caído, bajo este poder de engaño que preside a la venida del Señor por los suyos y a la consiguiente manifestación del anticristo. Nota: Este material se puede distribuir y publicar con toda libertad siempre y cuando se respete el autor.

DISPENSACIONALISMO

DISPENSACIONALISMO

Dispensacionalismo obedece a la necesidad de hacer distinciones. Si aceptas la mentira de que el dispensacionalismo es anti bíblico, te encontraras inmerso en una confusión, que te llevará a aceptar cosas tales como que la Iglesia reemplaza a Israel, te encontraras negando lo que Dios mismo ha prometido mediante pactos incondicionales hechos con Abraham y con David, lo cual te llevará a negar también la doctrina del REINO MILENIAL. Habiendo instalado en tu esquema mental que no existe cosas tales como dispensaciones, tendrás que aceptar la anti bíblica enseñanza, de que la Iglesia ya existía en el antiguo testamento, ignorando olímpicamente las claras palabras del Señor Jesucristo, quien trazó una línea divisoria en el tiempo al afirmar: ¡sobre esta roca edificare mi iglesia!!, dando a entender en forma contundente que antes de esa declaración la iglesia no existía. Toda esta suma de errores, desembocará en que termines negando también, la gloriosa doctrina del rapto antes de la tribulación, pues tal negación será la nefasta consecuencia de ignorar que Dios no ha desechado a Israel, sino simplemente ha hecho un paréntesis en el trato con su pueblo, paréntesis en medio del cual Dios está tomando pueblo para su nombre, pueblo en el que no hay ni judío ni griego sino una gloriosa nueva creación EN CRISTO, y que cuando ese paréntesis termine, Dios se llevará a la iglesia para así dar comienzo a la última semana de años del profeta Daniel, es decir, el tiempo de angustia para Jacob. No sé qué harás tú, pues yo me quedo con el dispencionalismo, enseñanza que está de acuerdo a las Escrituras y que permite hacer distinciones cuando se hace necesario hacerlo. Distinciones entre Israel y la Iglesia, pudiendo diferenciar las promesas de uno y otro grupo. Distinciones entre la ley y la gracia, pues de no poder hacer tal distinción, qué sentido tendría aquella declaración inspirada de Juan 1:17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Además no hacer tal distinción, te llevaría a vivir bajo la esclavitud de un sistema de mérito como lo era la ley, en donde la premisa era: has esto y vivirás. Mientras que en la Gracia el mérito ya lo ha obtenido Cristo en su perfecta propiciación efectuada en su muerte, en donde no sólo se ha pagado por toda deuda pasada, presente y futura, sino que además la misma Gracia nos capacita para vivir una vida santa, vida que brota NO de la imposición de la ley sino de una nueva naturaleza que se recibe mediante la regeneración. Distinciones en cuanto a los diferentes Juicios, pudiendo distinguir entre el Tribunal de Cristo, el Juicio de las Naciones, y el Juicio del gran Trono Blanco cada uno en su tiempo. Negando que existen tal cosa como dispensaciones te encontraras confundiendo el Tribunal de Cristo, donde se determinara si los salvos reciben o no recompensa, con el Juicio del Gran Trono Blanco, juicio en el que sólo compadecerán quienes murieron sin Cristo y del cual nadie saldrá absuelto. Y por último, el dispensacionalismo te permite hace distinción entre salvación y recompensa, en donde la salvación depende de lo que Cristo ha efectuado en su muerte y la recompensa de cómo hemos administrado los recursos que Dios ha puesto en nuestras manos. 2) Dicen que el dispensacionalismo no tiene más de 200 años, y aunque creo que muchos de los que propagan esta falsedad lo hacen con la mejor intención, aún así, si han comprado esa falacia, es porque no han actuado como los de Berea, no se han tomado el trabajo de chequear debidamente la información que estaban recibiendo. Decir que el dispensacionalismo es nuevo y que sólo tiene 200 años es lo mismo que decir que las doctrinas de la gracia son nuevas porque hace solo 500 años fueron sistematizadas. Las doctrinas de la gracia no tienen 500 años, las doctrinas de la gracia no son nuevas, porque las verdades que sostienen esas doctrinas fueron enseñadas por el mismo Señor Jesucristo y por el apóstol Pablo. Y la misma consideración cabe para el dispensacionalismo, es falso que sea nuevo, el dispensacionalismo siempre estuvo en las Sagradas Escrituras, como lo estuvo siempre la doctrina de la Trinidad, a pesar que recién se sistematizó en el siglo cuarto de la era cristiana. La verdad dispensacional no puede ser nueva porque no son nuevas las verdades bíblicas en las que se fundamenta, como por ejemplo el carácter incondicional de los pactos Abrahámico y Davídico, incondicionalidad que demanda cumplimiento de las promesas contenidas en esos pactos, que sólo pueden ser cumplidos por la nación de Israel restaurada en el Reino Milenial. 3) Dios dijo en su Palabra, que si el pueblo de Israel desobedecía, sería esparcido, y eso literalmente se cumplió, Dios dijo que los llevaría 70 años a Babilonia, y literalmente se cumplió, Dios dijo que luego de 70 años los traería de nuevo, y literalmente se cumplió. Y Dios dijo que si la noche y el día dejaran de ser entonces Israel dejaría de ser una nación eternamente delante del Él, y esto también tendrá cumplimiento literal. Esta es precisamente la esencia del dispensacionalismo, por un lado la nación de Israel a quien Dios ha hecho promesas que se tienen que cumplir literalmente y se tienen que cumplir literalmente, porque tal interpretación es consistente con toda la escritura, y por otro lado la Iglesia un cuerpo formado por gente de todo pueblo nación y lengua, grupo que a diferencia de la nación de Israel tiene promesas celestiales y no terrenales. ¿Dónde está la contradicción, o la inconsistencia en creer que así como se cumplieron literalmente los juicios hacia la nación de Israel, también tienen que cumplirse literalmente las promesas de que esa nación sería restaurada y existiría eternamente delante de Dios? ¿Dónde está la contradicción y la inconsistencia, en creer que Israel y la Iglesia son dos grupos diferentes con promesas diferentes, y todo esto dentro del eterno plan de Dios? Esto que falazmente es presentado como un sistema anti bíblico es la esencia del dispencionalismo, dos grupos diferentes con promesas diferentes. 4) 7 PREGUNTAS QUE SÓLO HALLAN RESPUESTAS EN LA CLARA ENSEÑANZA DISPENSACIONAL, QUE ESTABLECE QUE ISRAEL Y LA IGLESIA SON DOS GRUPOS DIFERENTES, CON PROMESAS DIFERENTES, Y TODO DENTRO DEL ETERNO PLAN DE DIOS. A) ¿Por qué en Mateo 24 que habla de la gran tribulación, el Señor exhorta a rogar de que la huida no sea en día de reposo? ¿será que los cristianos están obligados a guardar el día de reposo? La respuesta Bíblica es que ese mandato tiene que ver con Israel, y está dado en el contexto de la última semana de Daniel, período en el cual la iglesia ya no está en la tierra. B) ¿Cómo se puede explicar que la iglesia ya no aparece más a partir de Apocalipsis cap. 4? La respuesta Bíblica es porque una voz como de trompeta le dice a la Iglesia sube acá, y esa voz es la misma voz de trompeta que se menciona en 1 de Tesalonisenses cap. 4:16. C) ¿Porque a partir del cap. 4 de Apocalipsis ya no hay gentiles predicando, sino solo 144000 judíos? La respuesta Bíblica es que ese período de 7 años, son los mismos 7 años de la última semana de Daniel, semana que está determinada sobre la nación de Israel y no sobre la Iglesia, y es por eso que ya no está la Iglesia predicando sino 144000 escogidos de la nación de Israel. D) ¿Por qué mientras que por un lado antes de Apocalipsis cap. 3 se le promete a la iglesia que será guardada del día de la prueba que viene sobre el mundo, por otro lado en Apocalipsis cap. 13:7 se dice que al anticristo se le ha permitido hacer guerra a los santos y vencerlos? La respuesta Bíblica es que se trata de dos grupos diferentes, el de Apocalipsis 3:10 se refiere a los santos de la Iglesia, y el de Apocalipsis cap. 13:7 se refiere a los santos de la tribulación. E) ¿Cómo es posible que mientras que se le prometa a la Iglesia que no está puesta para ira, por otro lado tenga que atravesar el período de tribulación que es justamente el tiempo de ira? La respuesta Bíblica es que como la Iglesia no está puesta para ira será librada de la hora de la prueba que viene sobre el mundo entero. F) ¿Cómo puede estar la Iglesia en la última semana de Daniel, siendo que esa profecía tiene que ver con el pueblo de Israel y no con la Iglesia? La respuesta Bíblica es que la profecía de las setenta semanas tiene que ver con Israel y no con la Iglesia, y que por lo tanto sólo la puede cumplir Israel. G) ¿Cómo puede la iglesia reemplazar a Israel y cumplir promesas que forman parte de pactos incondicionales e inabrogables que pertenecen a la nación de Israel? La respuesta Bíblica es que las promesas que pertenecen a Israel, sólo las puede cumplir Israel, porque dichas promesas forman parte de pactos que son eternos, pues está escrito que si el día y la noche dejaran de existir, entonces Israel dejaría de ser una nación eternamente delante de Dios. Y a todos aquellos que vengan con ese rollo de que bíblicamente solo existen dos venidas del Señor y no tres o cuatro, les decimos que están en lo correcto, que efectivamente solo existen la primera venida en relación con la obra expiatoria y una segunda venida para establecer el reino milenial prometido a la nación de Israel. Pero además les decimos también, que el arrebatamiento no es una venida más sino la remoción de la tierra de un pueblo que Dios ha tomado para su nombre pueblo en donde no hay ni judío ni griego sino una nueva creación en Cristo, y que Dios tiene que remover a este pueblo llamado Iglesia para poder completar la última semana de años del profeta Daniel y así cumplir los pactos incondicionales que Dios ha hecho con Abraham y con David. 5) SÓLO SE PUEDE ENTENDER BÍBLICAMENTE QUÉ ES EL JUICIO DE LAS NACIONES, QUIÉNES COMPARECERÁN ANTE ESE JUICIO Y CUÁNDO TENDRÁ LUGAR, CUANDO SE PARTE DE LA VERDAD DISPENSACIONAL QUE ESTABLECE QUE ES NECESARIO HACER DISTINCIONES ENTRE EL JUICIO AL QUE COMPARECERÁN QUIENES FORMAN PARTE DE LA IGLESIA, Y EL JUICIO AL QUE COMPARECERÁN QUIENES HAYAN SOBREVIVIDO A LA GRAN TRIBULACIÓN. Unas de las conclusiones que resultan de la anti bíblica “escatología” amilenial, es que quienes comparecen ante este juicio que aparece en Mateo 25:31 al 46, son quienes pertenecen a la Iglesia, es decir, se parte de la falsa premisa de que la Iglesia pasará la gran tribulación. Es importante señalar también que el amilenialismo no establece diferenciación entre los distintos juicios que se revelan en la Biblia; para el amilenialismo, EL TRIBUNAL DE CRISTO, EL JUICIO DE LAS NACIONES Y EL JUICIO DEL GRAN TRONO BLANCO, CONSTITUYEN UN SOLO Y ÚNICO EVENTO, ES DECIR, ELLOS CREEN QUE LOS CRISTIANOS TAMBIÉN ESTARÁN EN EL JUICIO DEL GRAN TRONO BLANCO QUE SE MENCIONA EN APOCALIPSIS 20:11, PUES TALES SON LAS NEFASTAS CONCLUSIONES A QUE SE LLEGAN AL NO HACER DISTINCIONES DISPENSACIONALES . A continuación probaremos que eso es insostenible, y es insostenible porque en el Nuevo Testamento se enseña claramente que los cristianos no van a estar ante el Juicio de las Naciones, sino ante Tribunal de Cristo, tribunal en donde lo que se determinará no es si entran al castigo eterno o la vida eterna, no y absolutamente no, sino que lo que se determinará en el juicio al que comparecen quienes forman parte de la Iglesia, es si reciben o no reciben recompensa, pues escrito está respecto al juicio al que serán sometidos los cristianos: “si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá perdida, si bien él mismo será salvo aunque así como por fuego” (1 Corintios 3:14-15). ES CLARO Y EVIDENTE QUE LO QUE SE DETERMINARÁ EN EL JUICIO ANTE EL QUE COMPARECERÁN QUIENES FORMAN PARTE DE LA IGLESIA, NO ES CONDENACIÓN O SALVACIÓN, SINO EL RECIBIR O PERDER LA RECOMPENSA. POR OTRA PARTE, TAMBIÉN ES CLARO Y EVIDENTE, QUE LO QUE SE DETERMINARÁ EN EL JUICIO DE LAS NACIONES NO SON RECOMPENSAS O PÉRDIDAS DE RECOMPENSAS, SINO SALVACIÓN O CONDENACIÓN. DE TODO ESTE ANÁLISIS BÍBLICO, RESULTA MUY CLARO QUE NO SON LOS QUE COMPONEN LA IGLESIA QUIENES COMPARECERÁN ANTE ESTE JUICIO DE LAS NACIONES, SINO AQUELLOS QUE HAYAN SOBREVIVIDO A LA GRAN TRIBULACIÓN, Y QUE POR CIERTO NADA TIENE QUE VER CON LA IGLESIA. Pero además de todo lo anteriormente expuesto, también tenemos que señalar que cuando el amilenialismo unifica el Juicio de las Naciones y el Juicio del Gran Trono Blanco en un solo evento, lo hace partiendo de la falsa premisa de que después de la tribulación no hay ningún milenio por delante, sino directamente el estado eterno, mientras que la verdad dispensacional lleva a la inequívoca conclusión, que al término de la semana setenta de Daniel, es decir, al término de la Gran Tribulación, tiene lugar el Juicio de las Naciones, juicio al que como ya dijimos comparecen todos los que han quedado con vida al final de tribulación, y lo que se determinará en ese Juicio de las Naciones, es quiénes han de entrar al Reino Milenial. En aquel juicio, a diferencia del Juicio del Gran Trono Blanco, quienes comparecen están vivos, mientras que en el Juicio del Gran Trono Blanco se nos dice que comparecen “los muertos”. ¡Solo a Dios sea la Gloria!!!

Nota:
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EL GRAN ENGAÑO QUE LA ÉLITE ILUMINATI SE APRESTA A DESPLEGAR EN COMPLICIDAD CON EL DOMINIONISTA MOVIMIENTO PROFÉTICO APOSTÓLICO.

EL GRAN ENGAÑO QUE LA ÉLITE ILUMINATI SE APRESTA A DESPLEGAR EN COMPLICIDAD CON EL DOMINIONISTA MOVIMIENTO PROFÉTICO APOSTÓLICO. Es algo que podría suceder en cualquier momento!! Es algo que sacudirá las fibras más íntimas de cada ser humano!! Es algo que será imposible resistir!! Para millones de los que hoy están bajo la influencias dominionistas del MOVIMIENTO PROFÉTICO APOSTÓLICO será el gran avivamiento, el tan anunciado gran avivamiento que los falsos ungidos habían anunciado hasta el hartazgo. Ahora para aquellos que le pertenecen al Señor será el poder engañoso desplegado para la instauración del reino del anticristo. Es el pueblo de Dios el que aún detiene este despliegue satánico que sin precedentes se desatará cuando la verdadera iglesia sea arrebatada. A lo que aquí nos estamos refiriendo es al gran engaño que precederá y pondrá al anticristo al control del mundo entero, evento que se describe en el capítulo 13 de Apocalipsis. Hay sociedades secretas que desde hace siglos están trabajando para este gran engaño, y hay una élite de falsos ungidos que son funcionales a estas sociedades secretas, esparciendo la mentira de que viene “un gran avivamiento que traerá la conversión del mundo entero”, para así instalar un gobierno profético apostólico y de esta manera gobernar cristianamente el mundo. Esto es un engaño, y basta leer el mensaje del monte de los Olivos de Mateo 24 para darse cuenta que el supuesto avivamiento del que tanto habla el movimiento profético apostólico ES UN ENGAÑO QUE NIEGA LO QUE CRISTO CLARAMENTE PREANUNCIO, El Señor no habló de ningún avivamiento El Señor advirtió que el escenario que precedería a su venida sería un escenario similar al de los días de Noé. ¿Qué había en los días de Noé? Gen 6:5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Además el Señor advirtió que el tiempo final tendríamos al mundo convertido en una gigantesca Sodoma y Gomorra, es obvio que la biblia no habla de ningún avivamiento. CUANDO EL MOVIMIENTO PROFÉTICO APOSTÓLICO HABLA DE ESE SUPUESTO AVIVAMIENTO, EN REALIDAD SE ESTA REFIRIENDO A TODA A UNA CADENA DE ACONTECIMIENTOS QUE HARÁN QUE MILLONES QUE ESTÁN BAJO ESAS COBERTURAS APOSTÓLICAS, SEAN ARRIADOS COMO GANADO PARA ACEPTAR LA RELIGIÓN MUNDIAL ÚNICA QUE RESPALDARÁ AL ANTICRISTO. Uno de eso acontecimientos que contribuirá al engaño será la implementación de algo que la ÉLITE ILUMINATI, A CUYO SERVICIO ESTÁ EL MOVIMIENTO PROFÉTICO APOSTÓLICO, ha denominado BLUE BEAN O PROYECTO RAYO AZUL, QUE CONSISTIRÁ EN LA PROYECCIÓN DE GIGANTESCOS HOLOGRAMAS PROYECTADOS DESDE SATÉLITES QUE YA ESTÁN DISPUESTOS PARA ESO, ESOS HOLOGRAMAS SERÁN, POR EJEMPLO, UNA IMAGEN REPRESENTANDO A CRISTO CON EL MENSAJE DE QUE HA LLEGADO EL MOMENTO DE UNIRSE. CREO QUE RECIÉN AHORA PODEMOS ENTENDER CABALMENTE LAS PALABRAS DEL SEÑOR: “MIRAD QUE NADIE OS ENGAÑE”, O CUANDO DIGAN: “AQUÍ ESTÁ EL CRISTO, NO LE CREÁIS NI SALGÁIS”. “Mat 24:23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. ES DECIR, EL CRISTO DEL QUE HABLA EL MOVIMIENTO PROFÉTICO APOSTÓLICO no es otro que el falso cristo de la nueva era. Y como menciono en el post, todo este poder engañoso se desatará en toda su intensidad CUANDO LA VERDADERA IGLESIA SEA ARREBATADA POR EL SEÑOR JESUCRISTO.

lunes, 1 de febrero de 2016

Mateo 5.17-20

Mateo 5.17-20

Este pasaje es frecuentemente malinterpretado, razón por la que hay que prestar especial atención al contexto general del tema para entenderlo apropiadamente y no caer en posturas extremistas y no bíblicas.

Actualmente, con el avance de la apostasía generalizada, se ha levantado un frente legalista que intenta judaizar a la Iglesia. Ya Pablo tuvo que batallar ampliamente contra los judaizantes que intentaban imponer a la Iglesia el cumplimiento de la ley.

Romanos 3 es una clara muestra de las luchas que el apóstol sostuvo para defender la verdad. Gálatas fue escrita fundamentalmente para combatir a aquellos que llamándose cristianos imponían cargas legalistas sobre los hermanos, que ellos mismos no eran capaces de llevar.

Así, pues, dado que hay abundante material bíblico sobre este tema, es conveniente que todos los cristianos lo conozcan bien a fin de no desviarse de la verdad.

Vamos a intentar responder algunas preguntas sobre el tema que nos ayudarán a comprenderlo mejor.

Sin duda, Jesús estaba hablando con sus discípulos. El verso 20 lo deja claro. Por tanto, estamos meditando en un capítulo en el que Jesús está dirigiéndose a sus discípulos. Les ha hablado de las bienaventuranzas, y les ha mandado que no se escondan, sino que sean sal y luz en medio de las tinieblas de este mundo.

Tampoco cabe la menor duda de que les está hablando de la ley de Dios dada a Israel por medio de Moisés. Es más, puntualiza: La ley o los profetas.

Ahora estudiemos las palabras del Señor a este respecto.

No penséis que he venido para abrogar. La palabra abrogar, en el original es kataluó, que significa destruir, abolir. En el lenguaje legal abrogar es anular una ley.

Jesús está diciendo claramente que Él no vino para anular la ley, sino para cumplirla.

Teniendo en cuenta que el apóstol Pablo afirma en Romanos 3.28: Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

Y puesto que la Palabra de Dios no se contradice, debemos entender que aunque la ley sigue en vigor, no está abolida, nadie puede justificarse mediante las obras de la ley.

¿Cómo podremos justificarnos entonces? El mismo Pablo afirma: Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; Romanos 5.1. Para esto Cristo la cumplió.

Entonces, ¿Para qué sirve la ley? Veremos que hay dos razones poderosas por las cuales el Señor no derogó, no abrogó, ni anuló la ley.

1.- Porque por medio de ella el ser humano es enfrentado a su verdadero estado de pecado.  No son pocos los que creen que son buenas personas y que, por sus obras bondadosas, merecen ser salvados.

¿Cómo podríamos convencer a alguien de que no es tan bueno si no por la ley? La ley condena a todo el mundo. Como está escrito: ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Romanos 3.9.

Recuerden que el pecado es infracción de la ley. 1Juan 3.4.

Pablo sigue diciendo: …para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Romanos 3.19-20.

Así, que, el primer propósito de la ley es mostrar al ser humano su pecado.

2.- El segundo propósito de la ley es para llevarnos a Cristo. Como está escrito: De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; Gálatas 3.24-26.

Es decir, puesto que la ley sólo condena, y no salva a nadie, Dios ha querido que por medio de la fe en Jesucristo, Su Hijo, seamos salvos los que somos de la fe de Jesús.

Como está escrito: Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Romanos 3.21-26.

Así, pues, por esa razón Cristo no abrogó la ley. Ya que sigue siendo necesaria para todo aquel que intenta justificarse delante de Dios por sus buenas obras.

Sin embargo, ¿Tiene la Iglesia que vivir bajo la ley? De ningún modo. Como está escrito: Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. Romanos 6.14-18.

Pablo advirtió a Timoteo sobre aquellos que querían ser doctores de la ley sin entender lo que hablaban o afirmaban. Como está escrito: Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado. 1Timoteo 1.8-11.

En resumen: Por tanto, la ley sigue en vigor para los pecadores, mas no para quienes hemos sido justificados por la fe de Jesús.

Bendición

domingo, 31 de enero de 2016

¿QUE ES EL CILICIO? ¿ES UN MANDATO QUE DEBEMOS PRACTICAR?

¿QUE ES EL CILICIO? ¿ES UN MANDATO QUE DEBEMOS PRACTICAR?
Nos resulta realmente interesante tratar este tema debido a que muchos queremos hacer cilicio sin saber que significa, o por qué era practicado por los judíos.
Con este breve análisis lo que pretendemos es aclarar dudas, y salir de nuestra ignorancia, que nos pudiera hacer caer en el error de los fariseos, que se aferraban a las tradiciones solo por hacerlo. (San Marcos 7: 1-8)

Primero debemos buscar la etimología de esta palabra, vamos a ver:

Cilicio: Del latín cilicium, con el mismo significado. Prenda de vestir hecha de pelos de chiva, mortificante utilizada para hacer penitencia.
La palabra cilicio originalmente se refería a un fajo de saco hecho de pelos de chiva. Los pelos de chiva son ásperos, lo cual mortificaba a quien lo vestía. Esta vestimenta es original de Cilicia, antiguo nombre del sur de Turquía, por eso su nombre en latín era cilicium (o sea de Cilicia).

Acabamos de ver el significado de cilicio, y para qué se ponía en práctica.

Siendo así podemos ahora establecer la diferencia entre lo que se practica en nuestros días, a lo que realmente es, o era.
Actualmente muchos cristianos le llaman cilicio a dormir en el suelo, sin ningún tipo de comodidad ¡FALSO!, además de que el cilicio no es un mandato de Dios, sino una costumbre de algunos pueblos de la antigüedad, tampoco significa dormir en el suelo.
Pero citemos la palabra de Dios, que es la única verdad, y que no tiene sombra de variación.
Génesis 37:34: Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días.
Lamentaciones 2:10: Se sentaron en tierra, callaron los ancianos de la hija de Sión; echaron polvo sobre sus cabezas, se ciñeron de cilicio; las vírgenes de Jerusalén bajaron sus cabezas a tierra.
1 Reyes 21:25-29: A la verdad ninguno fue como Acab, que se vendió para hacer lo malo ante los ojos de Jehová; porque Jezabel su mujer lo incitaba. El fue en gran manera abominable, caminando en pos de los ídolos, conforme a todo lo que hicieron los amorreos, a los cuales lanzó Jehová de delante de los hijos de Israel.) Y sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado.
En esta última parte del texto leído declara que Acab durmió en cilicio, esto no quiere decir que se acostó en el suelo, lo que sí quiere decir es que se acostó estando en cilicio, es decir, de luto; porque como ya hemos visto, el cilicio es una ropa áspera.
Estas son verdades bíblicas, es decir, que son absolutas. El cilicio era utilizado para pedir perdón a Dios, pero también rasgaban sus vestidos, esto quiere decir que rompían las ropas que llevaban puestas; ¿acaso también debemos hacer eso? Absolutamente no.

Ahora bien; ¿es preciso que nosotros teniendo otra cultura, y viviendo bajo la gracia, nos vistamos de cilicio? (San Mateo 12:7)
No es preciso, porque Jesucristo nos dice claramente en Marcos 11: 24-26, cómo recibiremos perdón, y en cuanto a vestirse de cilicio ya sabemos que no es un mandato, sino una costumbre cultural de un pueblo, pero vamos a ver de qué sí debemos vestirnos, y que es un mandato de Dios:
Romanos 13: 12-14, dice: 12) La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.
13) Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,
14) Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
Las vestiduras que debemos llevar son las de la santidad de Jesucristo, que es la luz del mundo, y de esa luz debemos andar vestidos.
No andemos en error, porque para que no erremos, nuestro Señor y Salvador, nos ha dejado su palabra (la biblia).
Texto para reflexionar: Joel (1: 14) (2: 12 y 13)

(Hebreos 10:23-25)

(Hebreos 10:23-25)
En el mundo existen infinidad de denominaciones que se autodefinen como “cristianas”, pero en realidad no lo son. Solo utilizan el nombre de Cristo para enriquecerse, es decir, sirven a las riquezas y no a Dios. La gente que cae en manos de estas agrupaciones de “seudo cristianos”, es sometida a enseñanzas erróneas, las cuales tienen por objeto transformar a las personas en títeres que repiten frases doctrinales cuyo fin no entienden, y cuya base bíblica ignoran. Las personas que han sido manipuladas de esta manera, llevan sobre si mismas una carga de mandamientos los cuales el Señor nunca dictó.
En este artículo vamos a mostrar cuales son los mandamientos del Señor, y cual es el engaño.
El engaño procura desviar la atención del oyente, de los verdaderos propósitos de Dios, y muestra como verdadero lo que no lo es. Su fin es aprovecharse del oyente, manipulándolo para obtener de él ganancia deshonesta.
En el caso que vamos a presentar, los falsos maestros enseñan como mandamiento lo que en verdad es el medio, y a lo que es mandamiento, lo ignoran.
Es muy importante determinar qué es un mandamiento y qué no lo es; porque si no sabemos cuál es la voluntad de Dios mal podremos cumplirla.
Para saber qué es aquello que ha mandado el Señor, nada mejor que recurrir a Su Palabra. Nada puede ser más verdadero que la palabra del Señor dicha por él mismo. No importa lo que yo digo que dice el Señor; ni lo que otros dicen que su palabra enseña. Sólo Su Palabra es la verdad, por eso vamos ha buscar en ella lo que dice acerca de congregarnos porque:
Nada tiene más valor ni es más verdadero, que aquello que el Espíritu de Dios enseña a través de Su Palabra.
Hay muchas personas que suponen que ir a las reuniones de la iglesia es un mandamiento del Señor, pero no lo es.
Y con esto no estoy diciendo que no haya que hacerlo; sería una necedad afirmar tal cosa, tanto como lo es decir que “reunirse” es un mandamiento.
¿Cuáles son los mandamientos del Señor?
Mateo 22:37-40 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón...Este es el primero y grande mandamiento
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
A partir de aquí uno puede:
1) Suponer lo que quiera, es decir, yo puedo suponer que amar al prójimo y amar a Dios es: lo que se me ocurra.
2) Creer y “aprender de memoria” lo que otros dicen que esto quiere decir; corriendo el riesgo de ser engañado y engañar a otros. 2TI 3:13
3) Pedir al Espíritu de Dios que me guíe a la verdad Sg 1:5-7; Jn 14-26
Si pedimos al Señor que nos guíe a través de su palabra, veremos que:
Aquel que ama al Señor guarda su palabra:
“…El que me ama, mi palabra guardará;…” (Juan 14:23)
“Guardar” significa y da idea de: proteger. Es decir, (si se me permite aclararlo) que debo proteger la palabra que el Señor depositó en mi. Protegerla en mi mente y en mi corazón, de manera que no sea arrebatada ni adulterada. Si la guardo, el Señor promete que: “...y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”
De esto se desprende que: “Amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.” Es guardar su Palabra. No es “hacer” tal cosa, o tal otra, sino guardar su Palabra.
Y aquí llegamos al nudo en cuestión.
¿Qué dice su Palabra en cuanto a congregarnos?
Si logramos saber que dice el Señor en cuanto a congregarnos podremos guardar su Palabra con respecto a eso. Pero sin escudriñar en Su Palabra, y sin acudir a la guía de Su Espíritu nunca sabremos la verdad y seremos presa fácil de cuanto engañador oportunista aparezca.
La mayoría de las personas esta familiarizada con el pasaje del libro de “Hebreos” (Hebreos:10:23-25) De manera que vamos a partir de él para analizar el tema que nos ocupa:
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos uno a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
¿Dice este pasaje que “no debemos dejar de congregarnos”? ¿O dice que debemos “estimularnos al amor y a las buenas obras”? ¿Cuál es el punto en cuestión? ¿Qué es lo primero y que es lo secundario? ¿Cuál es el fin y cual el medio que nos va a llevar a cumplir con la voluntad del Señor?
Primeramente el autor de “Hebreos” habla de “mantenerse firme en la esperanza” ¿Cuál esperanza? La esperanza es que el Señor volverá. “Porque aun un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.”(Hebreos:10:37) Queremos que vuelva y que nos encuentre como es digno de él “en amor y haciendo buenas obras”
Amor significa aquí “misericordia”. La misericordia es la compasión en acción. Cuando una persona ve a otra en dificultades y siente lástima por ella, pero no hace nada para remediar la situación del que padece, no está siendo misericordioso. La misericordia consiste en obrar conforme a la necesidad del que padece, a fin de aliviarle el sufrimiento.
¿Con quien debo usar misericordia?
Con cualquier persona que padece y esta en relación conmigo. Eso es amar al prójimo. Ya que prójimo es “cualquier persona en relación a otra” De esto se desprende que debo amar a toda persona que este en relación conmigo, ya que el mandamiento de Dios consiste en eso: “ama a tu prójimo como a ti mismo”. “Como a ti mismo” significa “…todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos,…” (Mateo 7:12)
De manera que cuando en (Hebreos:10:24 ) leemos: “…y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor…” quiere decir: pongámonos en frente uno del otro (considerémonos) para alentarnos a tener misericordia (amor).
¿Por qué necesitamos ser estimulados a tener misericordia del prójimo?
Porque no es fácil amar al prójimo. Sin embargo ese es el mandamiento del Señor:
“…No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra, y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos. Al que te pida dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses…Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;” (Mateo:39-44)
Esto último se refiere a tener misericordia de ello, (Lucas:6:36) compadeciéndose de sus necesidades. Y el Señor sigue diciendo:
“…para que seáis hijos de vuestro Padre que esta en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿Qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen así también los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”
(Mateo 5:45-48)
Ser "perfecto" significa aquí, amar al prójimo, quienquiera que este sea. Pero, como dijimos, no es fácil, por lo que necesitamos estimularnos unos a otros, “animarnos unos a otros” para hacerlo. Sin embargo, debemos hacerlo; ya que esa es nuestra profesión: amar y hacer buenas obras a la medida que Dios las hace.
Es necesario que el hijo de Dios ande en buenas obras, en la fe que obra por el amor. Y congregarse, es el medio por el cual podemos llegar a estimularnos para llevar a cabo el mandamiento. Ahora bien, no es necesario que sea en un salón o un lugar determinado, sino que nos veamos de algún modo en alguna parte, a fin de animarnos mutuamente. El congregarse no es un fin en si mismo; (permítame que lo repita una vez más) sino el medio por el cual podemos estimularnos unos a otros, para llevar a cabo el mandamiento de Dios.
La verdad es que con solo congregarnos no estamos haciendo nada bueno; ya que puede ocurrir que, una vez reunidos, seamos indiferentes a las necesidades de algunos de los hermanos; o nos incitemos a la violencia, al odio, al chisme, etc. A propósito de esto, el apóstol Pablo escribe a los corintios:
“Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones…” (1Co:11:17-18)
Como vemos en esta cita, los corintios se reunían como iglesia, pero no "para lo mejor, sino para lo peor"
Eso mismo ocurre hoy en muchísimas iglesias en donde los creyentes se congregan, por congregarse nomás; olvidándose del verdadero mandamiento de Dios.
En fin, congregarse no tiene ningún valor en si mismo; pero lo adquiere cuando “nos consideramos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (misericordia y justicia) "Exhortándonos (animándonos) y mucho más, sabiendo que el día en que el Señor vendrá, está cerca."
Quienes enseñan que congregarse es un mandamiento del Señor, lo hacen para infundir miedo en la gente, para que ésta, no deje de concurrir con su dinero a las reuniones; donde solo escuchara mentiras, disfrazadas de doctrinas bíblicas, mientras le roban.

 

miércoles, 27 de enero de 2016

Mateo 5.10-12 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Mateo 5.10-12 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

¡Cómo se ha recrudecido la persecución contra los cristianos en ésta última década! ¡Cuánto se ha multiplicado la maldad! ¡Cuánto se ha enfriado el amor! Es una clara evidencia de los últimos tiempos.

Sabemos que todo esto era necesario que aconteciera, porque así estaba profetizado, pero no deja de sorprender. Las imágenes que Internet nos ha obligado a ver, de niños crucificados, decenas de personas cruelmente ejecutadas, acribillados a balazos o decapitados. Personas que creen que de ese modo rinden servicio a Dios. Juan 16.2-4.

La justicia es lo que Dios dice que es justo. El mundo tiene su propio concepto de justicia y, si limitamos nuestro comportamiento a las normas del mundo, lejos de ser perseguidos, seremos aplaudidos. En cambio, cuando la justicia que practicamos es cristiana y ponemos por obra las enseñanzas de Cristo, entonces casi seguro que tengamos que afrontar persecución.

La justicia, en este pasaje, no tiene que ver con lo que la sociedad decide que es justo, se refiere a los que es recto, o justo, o bueno; rectitud, integridad, justicia, lo que Dios exige. Es decir, la justicia de la que hablamos en el verso 6.

Vivimos en lo que yo llamo la sociedad de la tolerancia, sin embargo, esta misma sociedad es absolutamente intolerante con cualquiera que no piense como ella. La gente ve a los cristianos como distintos y por esa razón nos rechaza y persigue.

Mientras la iglesia apóstata apuesta por conquistar la amistad del mundo, conformando su mensaje a la ética del mundo, los discípulos de Cristo resultamos molestos, por cuanto nuestro compromiso con Cristo es una abierta acusación a todos aquellos que no le siguen.

Cristo y sus doctrinas deberían ser amadas por todo el mundo. Pero no es así. Cristo fue rechazado y dos mil años después, la gente sigue odiándole por sus doctrinas, porque sus acciones son malas. Juan 7.7.

Así, que, cuanto más nos parezcamos a Jesús, más odiosos seremos para aquellos que le rechazan. De hecho, el mismo Señor nos lo advirtió para que no nos cogiera por sorpresa. Como está escrito: Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Mateo 10.22.

Justamente esta verdad es la que muchos predicadores esconden en sus sermones. Predican falsamente que el seguir a Jesús les garantiza respeto, riqueza y bienestar, cuando realmente es al contrario.

El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa? Mateo 10.24-25.

¿Pero la bienaventuranza no promete felicidad? Cierto, así es, pero no aquí, ni ahora, sino al final.

Yo diría que Jesús estaba tratando de desanimar a algunos que pretendían seguirle por motivos erróneos. Jesús jamás escondió la verdad. Si estudiamos la historia de la iglesia del primer y segundo siglo, comprenderemos que aquellos primeros discípulos padecieron persecución, como nosotros la padecemos o padeceremos.

Ésta, como todas las demás bienaventuranzas, esconde una paradoja. Él Señor llama bienaventurados a los que padecen persecución. En aquella época cuando alguien caía en la persecución se le consideraba bajo la maldición de Dios.

Jesús le da la vuelta a ese concepto religioso y enseña justamente lo contrario. Como está escrito: ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. Lucas 6.26.

Si te propones ser fiel a Dios cosecharás rechazo, oposición y acabarás siendo perseguido. Como está escrito: Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 2Timoteo 3.12.

Aún así, la bienaventuranza es que de ellos es el reino de los cielos. Se trata del mismo galardón de la primera bienaventuranza. La mayor, por cuanto el que recibe el reino alcanza misericordia, es llamado hijo de Dios, y recibe la consolación eterna. La mayor de las felicidades. Por esa razón añade: Gozaos y alegraos , porque vuestro galardón es grande en los cielos.

Siempre, claro está, que la persecución no la padezcamos por ser homicida, ladrón, o malhechor, o por entrometernos en lo ajeno, 1Pedro 4.15, sino como dice el Señor Jesús: Cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Cuando eso ocurre es totalmente posible mantener el gozo en medio de la persecución. Porque nuestra conciencia se mantendrá limpia delante de Dios, y entraremos en la bienaventuranza.

Como escribiera Pablo: Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Romanos 8.18.

También Pedro habla de esto al escribir: Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. 1Pedro 1.3-9.

Nadie sabe a ciencia cierta qué nos espera en el reino de los cielos, pero una cosa es segura: Nadie será defraudado. El Señor colmará con creces, todas nuestras expectativas de felicidad plena.

Así, pues, debemos meditar sobre estas bienaventuranzas y orar para que nuestra fe no falte en medio de la persecución. Oremos especialmente por nuestros hermanos en la fe, que están siendo masacrados ante la pasividad del mundo entero. Para que la esperanza de alcanzar estas bienaventuranzas los ayude a soportar toda aflicción del tiempo presente.

Bendición